Zendaya es considerada una de las mejor vestidas en las alfombras rojas, pero mantiene un boicot a varias firmas de lujo desde 2011. Ese año su estilista Law Roach pidió diseños prestados a Dior, Chanel, Gucci, Valentino y Saint Laurent y recibió negativas. Como respuesta, Roach decidió que la actriz no luciría sus creaciones en el futuro. Quince años después solo ha roto la regla con Valentino en 2020 por un contrato publicitario. El relato presenta el caso como una historia de venganza que convirtió a Zendaya en una de las invitadas más esperadas de los eventos de moda.